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domenica 22 maggio 2016

Psicologia e vita cristiana in spagnolo

Madurez psicológica, Wenceslao Vial, Salud mental, Salud espiritual Pubblicato con il titolo 

"Madurez psicológica y espiritual"
 (Palabra, Madrid 2016)


Titolo originale: Psicologia e vita cristiana. Cura della salute mentale e spirituale, Edusc 2015 (ristampa 2016).

¿Se puede salir de la depresión? ¿Cómo vencer la ansiedad? ¿Existen medios para superar la adicción a las drogas o a internet? ¿Qué puede hacer la familia de una persona con trastornos mentales? ¿Cuándo se necesita un médico, un psicólogo o un sacerdote? El libro ofrece respuestas a estas y otras cuestiones de innegable actualidad.
El autor pone de relieve el valor de la vida espiritual para la serenidad y el equilibrio, con sugerencias prácticas para entender, tratar y prevenir problemas psicológicos, sabiendo distinguirlos de las dificultades espirituales. Se aclara el significado de los síntomas y se guía al lector hacia las opciones que parecen más apropiadas. La personalidad madura se presenta como un reto atractivo, y el inconsciente no se considera un espacio impenetrable.
Este volumen constituye una novedad que podrá ser útil a educadores, sacerdotes y profesionales de la salud, así como a estudiantes de psicología, medicina, teología y otras disciplinas. Será también un valioso recurso para los padres y para todos aquellos que deseen profundizar en estos argumentos. Junto con ser un manual científico, se convierte en una guía para entender la salud mental y espiritual y en una pauta para la búsqueda del equilibrio personal.
El autor es profesor de psicología y vida espiritual en la Facultad de Teología de la Pontificia Universidad de la Santa Cruz, Roma. Médico y sacerdote, doctor en filosofía, combina sus conocimientos clínicos y su labor académica con una amplia actividad pastoral en relación con diferentes países y culturas. Ha publicado también La antropología de Viktor Frankl. El dolor, una puerta abierta (2000).

martedì 17 maggio 2016

“Un buen médico o psicólogo sabrá orientar hacia un sacerdote y viceversa”

En librería
Entrevista sobre el libro “Madurez psicológica y espiritual”
                              Rocío Lancho García
                                   Fuente: Zenit

 ¿Es posible diferenciar los problemas psicológicos de las dificultades espirituales? ¿Cómo se alcanza una personalidad madura? ¿Se pueden controlar la ansiedad y el estrés? Son algunas de las preguntas a las que el profesor Wenceslao Vial responde en su libro “Madurez psicológica y espiritual”. Este sacerdote y médico, docente en la Pontificia Universidad de la Santa Cruz en Roma, asegura que “nuestra inteligencia y voluntad se asientan en el espíritu”. Cuando vivimos de acuerdo con ellas, sin dejarnos arrastrar por impulsos momentáneos, sentimientos o estados de ánimo, “somos más libres y equilibrados”. Asimismo, indica que “gran parte de la madurez consiste en comportarnos según lo que realmente somos y crecer en la dirección de un proyecto vital hecho propio: es decir, ser buenas personas”.
¿De qué forma el cuidado de la vida espiritual ayuda a la serenidad y al equilibrio de las personas?      
— La dimensión espiritual refuerza la estructura de nuestra personalidad, hace que tiemble menos y resista ante los vientos o terremotos de las contrariedades. En ella se despierta la búsqueda del sentido de la vida y de lo que nos ocurre, que es el primer paso de la religiosidad: del anhelo innato que tenemos por Dios. Con ella también nos abrimos a quienes nos rodean. Esta apertura es propia de quien camina hacia la madurez y ha dejado de preocuparse solo por lo inmediato, por el “mío, mío…” de los niños pequeños.
Quien tiene la fortuna de encontrar a Dios y de aprender a quererle, ve más claro el objetivo de su vida. Se preocupa del presente con la esperanza de alcanzar una meta. Los cristianos, además, cuentan con Alguien que cambió la historia: por Él saben con certeza que Dios es bueno y misericordioso, que no pueden odiar a nadie en su nombre, que desea que le tratemos cada día y que nos espera en el cielo. Cristo es la fuente de serenidad, porque al conocer su ejemplo vemos quiénes somos y lo que estamos llamados a ser. Para muchos brilla un nuevo sol al leer el Evangelio, lo que requiere tiempo.
¿Y cómo se relacionan el espíritu y el equilibrio…?
— Nuestra inteligencia y voluntad se asientan en el espíritu. Cuando vivimos de acuerdo con ellas, sin dejarnos arrastrar por impulsos momentáneos, sentimientos o estados de ánimo, somos más libres y equilibrados. Y en esto se descubre, paradójicamente, que el verdadero equilibrio requiere tensión: la tensión positiva de una persona que se esfuerza por tallar su modo de ser con la razón y la voluntad, por crecer en las virtudes, por amar, por perdonar, por sacrificarse en beneficio de otros.
¿Cómo se pueden diferenciar los problemas psicológicos de las dificultades espirituales?
— El sufrimiento es similar. Una grieta en la dimensión física, psíquica o espiritual afecta a toda la persona. La angustia, el agobio, la pena o desconcierto de quien padece una depresión pueden ser iguales a las de quien no encuentra el sentido de su vida, o de quien solo piensa en sí mismo y cómo obtener placer; o quizá sean estos problemas, que llamaríamos espirituales, la causa de las molestias… De todos modos, quien pide luces a Dios, profundiza y estudia, conseguirá más fácilmente discernir por sí mismo y ayudará a otros con más eficacia. Este es uno de los motivos por los que he escrito el libro.